Diseño de estudios: buscando el sitio ideal

Muchas veces,  en el diseño de interiores de viviendas, tenemos la necesidad de asignar en algún lugar un espacio agradable para que el cliente se sienta a gusto, pueda consultar algún libro o revista, ordenar  las facturas, organizar un viaje o buscar la inspiración, o sea un estudio con básicamente un escritorio y espacio de almacenamiento, para tener todo en orden y localizado, evitando de recoger continuamente portátil y papeles de la mesa de la cocina o del comedor.

Diseño de estudio en el hogar

Y aunque sea aconsejable desconectar de vez en cuando, muchas veces seguimos trabajando en casa o en mi caso, como mi trabajo es mi pasión… ¡soy  interiorista 24hs al día! Y me encanta sentarme en el escritorio de mi casa con una buena selección musical, una taza de té caliente (sobre todo ahora que empieza el frio), un par de velas encendidas y seguir buscando idea y creando a cualquier hora del día. Por eso es fundamental que nuestro estudio sea un sitio cómodo y acogedor.

Si disponemos de una habitación para nuestro estudio, lo primero que hay que tener en cuenta es la iluminación natural para ubicar correctamente el escritorio y conseguir el máximo de luz sin que moleste con reflejos y efectos de contraluz, sobre todo a la hora de trabajar con los ordenadores.

Como aprovechar el espacio al máximo en un estudio

Además habrá que establecer cuantas personas irán a utilizar la mesa simultáneamente, el uso que se le va a dar (por ejemplo, no es lo mismo tener un ordenador de mesa que un portátil), la cantidad de espacio que necesitamos para nuestra base de trabajo para colocar un escritorio, con las medidas adecuadas de manera que sea practica y funcional y diseñar el espacio de almacenamiento, con o sin puertas (depende de cómo seamos de ordenados), según la cantidad de libros, archivadores y objetos de decoración que queramos emplear. Para aprovechar al máximo el espacio, los mejores aliados para un interiorista son sin duda los muebles de diseño a medida, que permiten inventar rincones de guardado y organizar más adecuadamente todo el espacio disponible según las necesidades del cliente.

Pero si no disponemos de una habitación, el interiorista tiene que ingeniarse y buscar algún rincón de la casa que resulte acogedor para poder ubicar una pequeña mesa y algún estante.


Un amplio pasillo o la zona que queda libre debajo de una escalera, acompañada por un buen diseño de la iluminación (conectar con artículo sobre la luz), puede ser una buena opción para dar un útil uso a estos lugares de paso o inutilizados y colocar ahí nuestro estudio. Aprovechando el blanco, que confiere siempre más amplitud a los espacios y jugando con diferentes texturas en otros detalles (paredes, cajones o estantes) se puede obtener un rincón verdaderamente muy agradable donde trabajar en toda tranquilidad.

Otra opción que permite que nuestro pequeño estudio quede en una zona privada es colocarlo en el dormitorio como parte integrante de la decoración, a continuación del cabezal, de las mesitas o del armario dándole continuidad empleando los mismos materiales para que se cree un conjunto muy elegante.

integrar mesa de estudio en habitación interiorismo
(Imagen de Eke Interiors)

Y si preferimos que todo quede oculto, ingeniosas son las soluciones de poner el escritorio dentro de un armario (en este caso recomiendo las puertas escamoteables que se esconden en los laterales y no molestan el paso) para disponer de él solo cuando lo necesitemos. En este caso es fundamental prever el uso de cada centímetro de espacio y crear un diseño a medida práctico y útil.

La iluminación para trabajar

En todos los casos, tanto si se dispone de una habitación, como si hay que recurrir a algún rincón, es muy importante que junto con el mobiliario de nuestro estudio se contemple y se diseñe una iluminación apropiada para nuestra zona de trabajo y una instalación eléctrica funcional, para que los cables no queden a la vista o entorpezcan los movimientos, podamos prescindir de incómodos adaptadores o alargaderas multi-toma y podamos disfrutar en toda comodidad de nuestro ordenador, otros aparatos tecnológicos o la misma iluminación de mesa.


Además, no dejemos que este lugar se convierta en un sitio aburrido y desordenado. Dediquémosles un poco de tiempo para decorarlo con bonitos archivadores, cajas, velas, cuadros, jarrones y sin falta alguna planta o flor que nos dé el toque natural.

En cuanto al diseño y decoración de un estudio, algún truco es sustituir una de las patas de la mesa por una cajonera, jugando a lo mejor con otro color o material, y obtener así más espacio de guardado. Y cuando no hay mucho sitio, resultan muy prácticos y utilísimos los cajones integrados en el frontal del escritorio.

Se puede usar un diseño “total white” para ganar amplitud y luz o destacar la pared con algún papel decorativo original o textura de madera para que el estudio no resulte un espacio aburrido y sin personalidad.

Y para terminar, que decir de este escritorio que desafía el miedo al vértigo… Me parece una solución genial y prueba de que, sea donde sea, siempre se puede rescatar un rincón de la casa y convertirlo en este espacio acogedor que tanto necesitamos para trabajar o disfrutar de nuestro tiempo libre.